El blog de Luisa Tomás

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martes, 26 de julio de 2011

Letargo chicharrero, Sexo en Nueva York y cañas en Carabanchel

El verano saca lo peor de mí. Estos días no vivo, repto. De la cama a la ducha, de la ducha al coche, del coche al trabajo... Cómo estará mi cuerpo que ni de salir tengo ganas. Es más, mis maneras cada vez me recuerdan más a las del rodríguez al uso, el mítico español que se bebe una cerveza viendo el fútbol y rascándose los güevos. Sólo que yo no me los rasco, no tengo (físicos, mentales dicen quienes me conocen que tengo demasiados. También dicen que soy una mujer fálica, hecho que asumo con naturalidad y sin complejos).

Este verano me he enganchado a Sexo en Nueva York (entono el mea culpa). Me he tirado años y años diciendo que esa serie no me interesaba nada y que era un aquelarre de zorras desesperadas. Y lo mantengo. No me interesa y las protagonistas de la serie son un puñado de zorras desesperadas y necesitadas de macho para sentirse realizadas. A estas alturas de la historia televisiva, todo el mundo sabe de qué va la cosa: cuatro amigas muy pijas que dicen tener treinta y tantos (mentira, las actrices pasan todos de los 40, que no pasa nada... pero, joder, no me vendáis la moto, que reconozco una pata de gallo a los cinco kilómetros) no paran de enrollarse con tíos de todo tipo y condición. Y no, no vengo a dictar moral, ni nada que se le parezca. Sólo digo que la serie es un cúmulo de mentiras y tópicos.

A ver, una pava de treinta y tantos o cuarenta –de profesión liberal y más o menos acomodada, burguesilla– no conoce cada día a un pavo distinto por sexy que sea ella (que no es el caso, las tías de la serie no son precisamente espectaculares), tampoco tiene esa cantidad de ropa de firma ni tanto tiempo libre. Y lo que es más importante: tampoco esa neurosis uterina que hace que el orbe conocido y por conocer gire en torno a sus picores vaginales.

Dicho esto y contando con ello, a falta de Mundial que echarme a los lomos y a la espera de mis vacaciones, no me queda más que entregarme al placer inmediato de la cerveza fría en el sofá mientras veo capítulos y capítulos de estas pájaras haciendo las patéticas. Por el bien de la humanidad, espero que todas las tías que van de "supersinglespostmodernasindependientes" no piensen que Carrie y compañía son un ejemplo de nada (digo esto porque la peña es muuuuuu inocente) y/o que para ser "unachicadehoysuperactual" hay que parecerse un ápice a este puñado de histéricas.

En fin, a ver si tras este desahogo, hoy me desperezo y me bajo a tomar algo con los amigos a sabiendas de lo siguiente: según entras al bar no hay un tío bueno que gana una pasta y está en la barra tomándose un cóctel y esperando a que llegue una mujer como tú (o tú misma) para declararte tus incontenibles ganas de llevarte a su ático. No, tomaré la cerveza en el barrio, donde el Valen o en el Chigar, o en el bar de la oreja, con la gente de siempre, que tiene barriga, granos, patas de gallo e imperfecciones. Pero que son perfectos para echarse unas risas y hacer de la realidad algo realmente bueno.

Y para que os riáis un poco, os doy dos opciones: os unís a las cañas de hoy (nada espectacular, litros de cervezas, cabezas de gambas en el suelo, aceitunas, algo de fritanga) o bien veis este vídeo de Samantha, una de las protagonistas de la serie. Sí, hace gracia. Y a veces es muy incorrecta

7 comentarios:

  1. De verdad te deseo que disfrutes de tus vacaciones,veo que las estas esperando, y "necesitando".
    Lo mejor ovidarse de peliculas,de sofas, de los que andan por las barras (estan muuu vistos)a disfrutar de la vida que es gratis muchas veces y no lo vemos.
    Paquita.

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  2. Je, je. Gracias, Paquita. Ay, si es que no veo el día de pirarme por ahí...

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  3. Nunca me ha gustado la serie "Sexo en Nueva York", me parecen unas pijas y opino como tú: nada de mujeres liberadas del siglo XXI, siempre los mismos tópicos de siempre: que si necesitan a un hombre para ser completas...
    Creo que me apuntaría a la cerveza en Carabanchel antes que a la serie :-)
    Un abrazo!!

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  4. Oigo los pasos de la Bestia acercándose desde las afueras de la ciudad.... Me he partido la caja con tu definición de Sexo en NY (una mierda más, la verdad)"aquelarre de zorras desesperadas".
    Bueno, mis opiniones sobre este selecto grupo de mujeres: la mayoría, cuando salen de currar, están tan agotadas como los hombres. Esto es, solo les apetece una cosa: sofà. El que tú usas cereveza en mano.
    Y sí, prefiero las realidades, con sus matices y su música que me apega al mundo y al suelo, y sus cabezas de gambas pisoteadas (otro hallazgo...).
    ((No puedo oír el video, no puedo comentarlo, tranqui, es mi equipo))
    Muy cachonda la definición de un tipo de mujeres que necesitan al hombre para sentirse realizadas (crasso error, si no conocieran...).
    Saludos.

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  5. Dona, vente a las cañas entonces...

    Igor, es que a veces me pongo más corrosiva que la lejía. Je, je
    Abrazos a los 2

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  6. Explorador28/7/11 12:15

    Detesto "Sexo en Nueva York" y su pandilla de adolescentes deslizándose aterrorizadas hacia la menopausia en medio de tópicos tan machistas que ruborizan. Y espero que salgas del letargo y te tomes unas cañas (una o media a mi salud ;P) aunque supongo que con el calor que hará en Madrí debe ser difícil.

    Besos, gracias por soñar conmigo, en el caso de qe saliera bien retratado. Si no es el caso, mis abogados se pondrán en contaco contigo (siempre quise decir algo así...) :D

    PD: Sorry, no me deja entrar con mi cuenta...

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  7. Yo las odio, pero me hacen reír. Es una especie de debilidad hacia lo que odias pero no puedes dejar de mirar. ÉSa es mi relación con esa serie.

    Ah, de nada, de nada. Un placer :)

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