El blog de Luisa Tomás

El blog de Luisa Tomás
Mostrando entradas con la etiqueta lincoln barrows. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lincoln barrows. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de octubre de 2010

Héroes en serie 1. Michael Scofield


Ya apunté hace unas entradas que una de mis intenciones en este blog, consistente en idas mentales varias, era hacer una serie en la que describiera y/o hablara y/o halagara a los héroes de mis series favoritas. Pues llegada es la hora. Sería larguísimo explicar de nuevo por qué creo que necesitamos héroes. Superhéroes de niños y héroes de mayores: futbolistas, toreros, protagonistas de series... Valor, superación, honor... principios que todos queremos y rara vez alcanzamos. Pero eso es otra cosa.

Para empezar, Michael Scofield. Por proximidad, más que nada. Y es que ayer terminé la tercera temporada de "Prison Break". Y, en contra de las previsiones, me ha encantado. Cuando digo previsiones me refiero a un montón de voces (casi todas autorizadas para mí, con criterio y conocedoras de la buena ficción) que decían que era una mierda. Que, acabada la segunda temporada, la serie no tiene sentido.

Por partes (todo son spóilers hasta el final de la tercera). En la primera temporada, Michael hace que lo encierren en Fox River para ayudar a escapar a su hermano, injustamente condenado a muerte. En la segunda, se pasan la temporada huyendo. Y en la tercera, Michael está en una prisión panameña, donde tiene que ayudar a escapar a un pavo si quiere salvar la vida de su sobrino. Así contado, la serie puede ser una gilipollez. Pero no lo es. Y está muy bien hecha y muy bien pensada. Cuando en la tercera temporada, Michael vuelve a estar preso, sus seguidores (muchos) dijeron que eso ya no tenía sentido. ¿Otra vez escaparse de una cárcel? Es totalmente absurdo. Vale.

Y también es absurdo que los Sons of Anarchy los persiga el FBI, los Mayans, los nazis, la policía local... y nunca les pase nada. También es increíble que el Strike Team de "The Shield" se pase seis temporadas viviendo al límite y salvándose por los pelos. También es increíble que en Bon Temps vivan vampiros, hombres-lobo, cambiantes, hadas y brujas. Todo a la vez. También lo es que haya tantos supervivientes en un accidente de avión y que en la isla haya un oso polar y un búnker supermisterioso y todas las cosas que pasan en "Perdidos". Vengo a decir con esto que, si uno ve una ficción y le gusta, a veces, hay que obviar algunas cuestiones de lógica. Además, la razón de ser del personaje de Michael es ésa: es más listo que los demás, tiene más trucos que McGyver y nada se le resiste.
Esto para defender la serie.

Ahora, vamos a defenderlo a él. Independientemente de las limitaciones del actor (el tal Wentworth Miller no parece que tenga muchos registros), Michael es todo un personaje. No es excesivamente complejo, pero está lleno de recursos y sorpresas y, sobre todo, es un buen tío. Es valiente, honesto y honrado. Es capaz de sacrificarlo todo por su gente y, cuando sonríe (que es poco)... el mundo entero me da igual (el Robe dixit, más o menos). Porque está como un queso. Es bello hasta la extenuación.

Michael es guapo entre los guapos, valiente como ninguno, listo como él solo, ágil como una gacela, honesto, honrado, cariñoso, dulce, tierno, romántico, fraternal... Es decir, un bombón, además de un héroe. Un héroe de los clásicos. Sin fisuras. Tan pocas fisuras, que una desea a veces que sea un poquito más malo. Y es ahí donde nos dejan para dar pie a la cuarta temporada, es decir, cuando Michael parece que se lía la manta a la cabeza y va a darle dos tiros a la persona que mató Sara. Muerta su amada, Michael coge un coche, la pistola y el último recuerdo de la dulce y bella Sara para ir a vengar su muerte. ¿Podrá? El hecho de dejar a Lechero, T-Bag y Bellick salir antes del agujero para que los pillaran fue una guarradilla de buen gusto y propia de un tipo listo como él, y eso puede hacernos pensar que es capaz. Ya veremos, porque pienso ver la cuarta, a pesar de los pesares.
Y ahora viene mi queja. Cortaría la serie en la tercera temporada, habiendo dejado viva a Sara. Y todos tan felices.

Sobre todo porque creo que Michael, en la cuarta, va a morir. Lo estoy temiendo. Y si eso ocurre, no podré perdonárselo a los guionistas, a los que tendré que escribir una carta, o al menos un post, hablándoles de la justicia poética.

P.D.: Incluyo foto de Michael con Sara porque así quería yo que acabara la serie. Modificaría el final de la tercera: todos libres y Sara con él. Ya está. Happy end, que ya han sufrido todos muchísimo.